HABITAD, MINGA Y TERRITORIO

“El Estado Reconoce y Protege la Diversidad Étnica y Cultural de la Nación Colombiana”. Más adelante el Artículo 13 afirma: “Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión Política o filosófica”. “El Estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará las medidas a favor de grupos discriminados o marginados”. La problemática de la territorialidad, la desmembración del tejido social, los espacios culturales, la economía propia y el carácter de ciudadanos, en la realidad y dinámica urbana en el Pacifico y en otras áreas del país donde existen los asentamientos de la comunidad negra, aun están sin resolver, se requiere un nuevo aliento que imprima fuerza a nuestras familias y comunidades para ponerse en pie y continuar con la reivindicación de nuestros derechos, como proyección de la relación campo – poblado y del proyecto de vida como pueblo. Desde esta perspectiva tenemos el gusto de compartir con ustedes nuestra experiencia paso a paso como semilla que nació y se multiplico y continúa abriendo espacios de construcción, participación y dejando huellas positivas en la vida de muchas personas, familias y comunidades. La OBAPO, es un referente obligado en la historia por la defensa, gestión y logro del reconocimiento de los derechos del pueblo afrocolombiano en el siglo XX. Nuestra participación en el proceso de movilización para la gestión, defensa, concertación y reconocimiento de derechos en el proceso Constituyente de 1991 fue activo y de incidencia para incluir en la Ley ideas y conceptos constitutivos de nuestra cosmovisión cultural, conjuntamente con COCOMACIA Y ACADESAN como organizaciones de la Comunidad Negra que iniciamos la lucha, igualmente contamos con el apoyo de la OREWA, organización Indígena del Chocó, la cual participo como una de las principales gestoras y dinamizadoras en el proceso de impulso de esta lucha por el reconocimiento de nuestros derechos; es importante resaltar la presencia y aportes de las organizaciones del Baudó, Atrato abajo y del Sindicalismo Chocoano con los cuales aportamos en la formulación del proyecto base que fue punto de partida en el proyecto unificado que se presentó y fue aprobado por el Congreso de la Republica. La Diocesis de Quibdó desde los sacerdotes Claretianos y algunos profesionales afro también apoyaron el logro de estos resultados.

 

 

“En esta bella región, a orillas del Atrato, a 250 kilómetros de su desembocadura, se encuentra la bonita y pequeña ciudad de Quibdó. Este agradable rincón, rodeado de hermosísimas colinas, con una temperatura media de 26 grados, se está poblando de extranjeros. Forasteros y extranjeros son recibidos allí con los brazos abiertos. Allí no se pregunta al recién llegado de donde viene, sino que necesita. Por eso se ha ganado el calificativo de “La Ciudad Amable."

FUENTE: Revista del Chocó núm. 4, Quibdó, noviembre de 1928, pág. 18. 3 Periódico A.B.C. núm. 1474, Quibdó, 31 de agosto de 1931, pág. 2. 4